Ayer por la tarde mientras iba en el coche, se me ocurre poner la radio y como podía ser estaban dando el debate sobre lo que queda de la nación española, y mientras oía hablar al zoquete del presidente, yo creía que debía vivir en otro país, que España no era donde vivía, el señorito hablaba y hablabla del pib, de deuda externa, de crecimiento de aumento de pensiones(mínimas). de política social, y encima los de la bancada socialista le aplaudian, efectiva mente no estoy en España pensé, por alguna razón este no es el país de los cinco millones de parado, no es país de que cada día cierran mas negocios, en fin estoy en otro mundo.
Lo mas curioso es que todavía salia el otro, el tal Mariano Rajoy a rebatirle las cosas, si yo hubiese estado en el pellejo de Rajoy lo mas sensato era subirse a la tribuna de oradores decir, si señor lo esta usted haciendo también que yo y lo mios, nos vamos de aquí y se quedaría todos los socialistos, con un palmo de narices, luego claro de acorde que eso ya se había hecho en algún parlamento europeo, como lo de las marchas a la capital del Estado.
Bueno sin mas saludos a todos y todas.
1 comentarios:
Cuando Zapatero trató de irse por las ramas comparando España con otros países de Europa, Rajoy le lanzó la pregunta del debate y la que se hacen millones de españoles -entre ellos cinco millones de parados -, a diario: “¿No le da a usted vergüenza?”.
Pues no, y ese es el quid de la cuestión. Que estamos ante un sujeto que ha perdido el oremus y el sentido de la realidad y sigue vendiendo castillos en el aire ( ayer insistión en que “volveremos a crear empleo”) o descalificando a su rival, al que acusó de ser “desleal” (él precisamente, que ha claudicado ante ETA, los ha devuelto a las instituciones y hasta los han avisado de detenciones,caso "Faisán"... ).
Esa absoluta desvergüenza fue la que motivó todas y cada una de sus intervenciones.
Llamó “escenario convulso” a la guerra de Afganistán, mientras le siguen llegando féretros y soldados mutilados que esconden a la opinión pública; siguió desbarrando hasta al punto de proclamarse inventor de las becas y el permiso de paternidad -¿está este tipo en sus cabales?- y se erigió en defensor de ese Estado del bienestar cuando ha sido él quien ha dado el mayor tijeretazo de derechos sociales de la democracia.
Delirante.
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